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Prescripción Seguros

Prescripción anual del art. 58 LS para el reclamo por el pago de una indemnización emergente del contrato de seguro

Ley-contrato-de-seguro Partes: González Nilda Raquel c/ Zúrich Argentina Cía. de Seguros S.A. s/ ordinario

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial Sala/Juzgado: A
Fecha: 6-mar-2013
Cita: MJ-JU-M-78877-AR | MJJ78877 | MJJ78877

 

En el supuesto de un reclamo del asegurado contra la compañía aseguradora tendiente al pago de la indemnización emergente del contrato de seguro, resulta de aplicación el plazo anual de prescripción establecido en el Art. 58 LS, y no el plazo trienal establecido en el Art. 50 LDC.

Sumario:

Versando el caso sobre un reclamo del asegurado contra la compañía aseguradora tendiente al pago de la indemnización emergente del contrato, resulta de aplicación la disposición contenida en el art. 58 LS, y no el plazo de prescripción general contemplado tanto en el art. 4023 CCiv. como en el art. 846 CCom En relación a la aplicación del plazo contemplado en la ley 24240 (LDC), cabe recordar que la jurisprudencia y la doctrina no son pacíficas respecto de la aplicación de la Ley de Defensa del Consumidor (LDC) a los contratos de seguros, dado que un sector niega a aquéllos el carácter de contratos de consumo y quienes adhieren a esta postura afirman que la figura del contrato de consumo es ajena a los supuestos previstos en el art. N°1°(RFE:LEG1334.1) de la 24240 (LDC), norma que tampoco resulta aplicable a entidades aseguradoras y reaseguradoras.

Si bien hay quienes postulan que el contrato de seguro configura una relación de consumo, aún en esta dirección sin embargo, no resultaría autorizable sin más la aplicación de la ley 24240 (LDC)

en la órbita de la ley 17418 (LS), sino que resultaría siempre necesaria una previa y adecuada interpretación normativa.
En materia de prescripción, la Ley N° 17418 de Seguros (LS), en su art. 58, dispone que Las acciones fundadas en el contrato de seguro prescriben en el plazo de un año... , en tanto que la Ley N° 24.240 de Defensa del Consumidor (LDC), en su art. 50, prevé que las acciones y sanciones emergentes de la presente ley prescribirán en el término de tres años , de manera que, planteándose un conflicto entre ambas normas en lo concerniente al plazo de prescripción, resulta necesario distinguir qué categoría reviste cada una, a efectos de establecer cuál de ellas prevalece sobre la otra.
Si bien las leyes 17418 y 24240 tienen idéntica jerarquía, la primera regula el contrato de seguro en forma específica, por lo que, en todo caso, prevalece sobre la otra norma de carácter general, la que se aplica en cuanto no se contrapone a la especial. El plazo de prescripción de un (1) año establecido en el art. 58 de la Ley 17418 de Seguros (LS) no puede considerarse ampliado a tres (3) años por disposición de la Ley 24240 de Defensa del Consumidor (LDC), en tanto, se reitera, que la primera es una norma específica que debe prevalecer sobre la general.
La Ley de Defensa del Consumidor (LDC), contiene reglas protectoras y correctoras que vienen a completar -no a sustituir- el ámbito de la protección del consumidor con carácter general, por cuanto la propia Ley de Seguros (LS) también protege al asegurado, aunque en forma especialmente adaptada a ese tipo de relaciones.
Siendo la Ley 17418 de Seguros (LS) una ley especial que regula específica y exclusivamente al contrato de seguro, el plazo de prescripción anual previsto por dicha norma debe prevalecer sobre el plazo de prescripción trienal que establece la Ley 24240 de Defensa del Consumidor -ley general.
La prescripción resulta una figura jurídica que contribuye a la seguridad y firmeza de la vida económica, satisfaciendo un fundamental interés de los negocios, que exigen que toda relación obligatoria tenga un término, lo cual presupone la existencia de dos (2) requisitos: en primer lugar, la expiración del plazo legalmente establecido y en segundo término, la inacción, inercia, negligencia o el abandono (art. 4017 CCiv.).

Fallo:
Buenos Aires, 6 de marzo de 2013. Y VISTOS:

1.) Apeló la aseguradora demandada la resolución dictada a fs. 125/129 en cuanto no hizo lugar a la excepción de prescripción que opuso al sostener la aplicación del plazo trienal de prescripción previsto por el art. 50 de la ley 24.240 (según ley 26.361) e impuso las costas en el orden causado.-

Los agravios obran desarrollados a fs. 132/135 y fueron contestados por la parte actora a fs. 179/181.

2.) Se agravió la recurrente porque la a quo consideró que debía aplicarse en el caso el plazo de prescripción trienal previsto por la LDC. Adujo que la Ley de Seguros tendría preeminencia sobre la ley de Defensa del Consumidor, en tanto existiría una incompatibilidad entre ambos regímenes no sólo de índole jurídica sino también práctica que podría llevar a un desequilibrio del contrato, pues el plazo prescriptivo contenido en la ley de Seguros pondera la valoración del riesgo económico de este tipo de contrataciones, razón por la cual, resultaría aplicable entonces el plazo anual de la ley 17.418 , dispositivo, éste último, específicamente creado a fin de reglar un contrato de seguro. En ese orden de ideas, solicitó que debía revocarse el fallo apelado y, en consecuencia, hacerse lugar a la prescripción anual.

3.) En autos el a quo hizo lugar a la defensa opuesta, considerando el plazo transcurrido desde la fecha del siniestro (9/5/07) y hasta la promoción de la demanda (30/9/09), descontando el lapso suspendido por el trámite de mediación -1 año-.-

En primer lugar, ha de puntualizarse que la prescripción resulta una figura jurídica que contribuye a la seguridad y firmeza de la vida económica, satisfaciendo un fundamental interés de los negocios, que exigen que toda relación obligatoria tenga un término (conf. Rezzónico, “Obligaciones”, To II. pág. 1105), lo cual presupone la existencia de dos (2) requisitos: en primer lugar, la expiración del plazo legalmente establecido y en segundo término, la inacción, inercia, negligencia o el abandono (art. 4017 CCiv.).

En segundo término, señalase que, versando el caso de autos sobre un reclamo del asegurado contra la compañía aseguradora tendiente al pago de la indemnización emergente del contrato, resulta de aplicación la disposición contenida en el art. 58 LS, y no el plazo de prescripción general contemplado tanto en el art. 4023 Cód. Civil como en el art. 846 Código Comercio (conf. Esta CNCom, esta Sala A, 24/9/90, “Cicinelli Elba de Arias Echecopar c/ Cardinal Cía. de Seguros SA s/ ord.”, íd. Sala E, 20/4/89, “López de Russomano Mary c/ La Meridional Cía. Argentina de Seguros SA”).

De otro lado, en relación a la aplicación del plazo contemplado en la ley 24240 (LDC), cabe recordar que la jurisprudencia y la doctrina no son pacíficas respecto de la aplicación de la Ley de Defensa del Consumidor (LDC) a los contratos de seguros, dado que un sector niega a aquéllos el carácter de contratos de consumo. Quienes adhieren a esta postura afirman que la figura del contrato de consumo es ajena a los supuestos previstos en el art. 1° de la 24.240 (LDC), norma que tampoco resulta aplicable a entidades aseguradoras y reaseguradoras (ver Halperín, David Andrés – López Saavedra, Domingo, “El Contrato de Seguro y la Ley de Defensa del Consumidor 24.240, LL 2003- E, 1320 – Derecho Comercial, Doctrinas esenciales, T° V, 709; en idéntico sentido, Bulló, Emilio, “El

Derecho de Seguro y de Otros Negocios Vinculados”, citado por López Saavedra, Domingo, “El plazo de prescripción en el contrato de seguro y la preeminencia de la ley de seguros sobre la Ley de Defensa del Consumidor”, RCyS, 2010-IV, 95).

En sentido contrario a dicha corriente, se encuentran quienes postulan que el contrato de seguro configura una relación de consumo. Aún en esta dirección sin embargo, no resultaría autorizable sin más la aplicación de la ley 24.240 (LDC) en la órbita de la ley 17.418 (LS), sino que resultaría siempre necesaria una previa y adecuada interpretación normativa.

Ello establecido, vale señalar que en materia de prescripción, la Ley N° 17.418 de Seguros (LS), en su art. 58, dispone que “Las acciones fundadas en el contrato de seguro prescriben en el plazo de un año.”, en tanto que la Ley N° 24.240 de Defensa del Consumidor (LDC), en su art. 50, prevé que “Las acciones y sanciones emergentes de la presente ley prescribirán en el término de tres años”.

Así, planteándose un conflicto entre ambas normas en lo concerniente al plazo de prescripción, resulta necesario distinguir qué categoría reviste cada una, a efectos de establecer cuál de ellas prevalece sobre la otra.

En ese sentido, resulta incuestionable que la ley N° 17.418 (B.O. 06/09/1967), denominada “Ley de Seguros”, es una ley especial, dado que regula específica y exclusivamente al contrato de seguro. Por su parte, tampoco resulta controvertido que la ley N° 24.240 (B.O. 15/10/1993), conocida como “Ley de Defensa del Consumidor”, es una ley general en su ámbito, toda vez que regula a todas las convenciones de esa naturaleza -con prescindencia de la materia de que se trate- en la medida en que configuren un contrato de consumo.

En ese marco, en todo caso, la ley general posterior nunca derogaría a la ley especial anterior (conf. Llambías, Jorge Joaquín, “Tratado de Derecho Civil – Parte General”, Abeledo-Perrot, Buenos Aires, 1999, T° I, págs.55/56). Es por ello, que si bien las leyes 17.418 y 24.240 tienen idéntica jerarquía, la primera regula el contrato de seguro en forma específica, por lo que, en todo caso, prevalece sobre la otra norma de carácter general, la que se aplica en cuanto no se contrapone a la especial.

Por esa razón, se ha dicho que el plazo de prescripción de un (1) año establecido en el art. 58 de la Ley 17.418 de Seguros (LS) no puede considerarse ampliado a tres (3) años por disposición de la Ley 24.240 de Defensa del Consumidor (LDC), en tanto, se reitera, que la primera es una norma específica que debe prevalecer sobre la general (conf. CNCiv., Sala E, 25/04/2008, in re: “Lim Rafael c/ Kwon Hyuk Tae y otro” y arg. de esta CNCom., esta Sala A., in re: “Til Eduardo Gabriel c/HSBC La Buenos Aires Seguros SA s. ordinario” del 24/05/11”; id., in re: “Fabrizio Augusto Ariel c/Berkley Internationational Seguros SA s. ordinario”, del 09/03/11.

Es que, la Ley de Defensa del Consumidor (LDC), contiene reglas protectoras y correctoras que vienen a completar -no a sustituir- el ámbito de la protección del consumidor con carácter general, por cuanto la propia Ley de Seguros (LS) también protege al asegurado, aunque en forma especialmente adaptada a ese tipo de relaciones.-

En suma, siendo la Ley 17.418 de Seguros (LS) una ley especial que regula específica y exclusivamente al contrato de seguro, el plazo de prescripción anual previsto por dicha norma debe prevalecer sobre el plazo de prescripción trienal que establece la Ley 24.240 de Defensa del Consumidor -ley general-.

4.) Así las cosas, debe establecerse la fecha que ha de tomarse como inicio del plazo de prescripción. Del relato efectuado por ambas partes se coincide en cuanto a que el reconocimiento tácito de la obligación de la aseguradora se produjo a partir del mes de noviembre de 2.008, por lo que al tiempo de promoverse la presente demanda (23.11.11, ver fs. 47 vta) ha operado la prescripción anual prevista por la Ley de Seguros.-

Ninguna incidencia tendrá en el asunto el planteo de suspensión de la prescripción efectuado por la actora en los términos del art. 3986 del Código Civil pues, aun considerando -por vía de hipótesis- que ello hubiera ocurrido con base en cierto correo electrónico del 23.11.08 - que no surge agregado en la causa- y que hubiera operado la suspensión hasta el 23.11.09. A partir de allí se habría reanudado el plazo de prescripción dando lugar al transcurso de un lapso temporal de casi nueve (9) meses. Surge de autos también que existió un trámite de mediación en el mes de agosto de 2.010 que finalizó, sin éxito el 02.09.10 (ver fs. 2).-

Así las cosas, considerando también el plazo de suspensión de veinte (20) días previsto por el art. 18 inc.c) , de la ley de mediación n° 26.589, desde la oportunidad en que concluyó el procedimiento de mediación, esto es, el 02.09.10 -ver fs. 2-, el plazo legal de prescripción volvió a reanudarse transcurriendo desde ese momento y hasta el inicio de estas actuaciones (23.11.11 ver fs. 47 vta) más de trece (13) meses, que sumados al período ya transcurrido, asciende a un total de veintidós (22) meses, con lo cual, es claro que el plazo de prescripción
anual regulado por la normativa de seguros ha sido sobrepasado en exceso.

En función de todo ello, habrá de admitirse el agravio ensayado.- 5.) Por lo expuesto, esta Sala RESUELVE:

Estimar el recurso deducido por la demandada y en consecuencia, revocar la resolución apelada declarando operada la prescripción del reclamo instaurado en el sub lite en los términos del art. 58 de la ley 17.418;

Imponer las costas de ambas instancias en el orden causado en atención a las particularidades de la cuestión y al derecho con que pudo creerse la parte actora para actuar como lo hizo (art. 68 párr. 2do CPCC).- Devuélvase a primera instancia, encomendándose a la Sra. Juez a quo disponer las notificaciones del caso con copia de la presente resolución. La Señora Juez de Cámara Dra. Isabel Míguez no interviene en la presente resolución por encontrarse en uso de licencia (art. 109 del Reglamento para la Justicia Nacional). María Elsa Uzal, Alfredo Arturo Kölliker Frers. Ante mí: Jorge Ariel Cardama. Es copia del original que corre a fs. 185/187 de los autos de la materia.

Jorge Ariel Cardama Prosecretario de Cámara